Reservoir, una startup especializada en calentadores de agua inteligentes con capacidad de almacenamiento energético, ha levantado 8 millones de dólares en una ronda semilla liderada por Asymmetric Capital Partners, con participación de Founder Collective y MCJ, según informó TechCrunch.
La compañía, fundada por Luke Winston-Almanzar —antiguo director de negocio de la startup de impresión 3D Formlabs—, Gabriel Parisi-Amon y Jake Felser, quiere transformar un electrodoméstico tradicionalmente ignorado que representa el 18% del consumo energético de un hogar medio en Estados Unidos.
De 100 a 1.000 instalaciones en un año
Reservoir ha instalado hasta la fecha unos 100 dispositivos en el área de Boston, su mercado inicial. Con la nueva financiación, la empresa espera alcanzar las 1.000 instalaciones a finales de 2027, lo que supondría una capacidad agregada de almacenamiento térmico de más de un megavatio, según declaró Winston-Almanzar a TechCrunch.
La tecnología de Reservoir utiliza bombas de calor que son casi cuatro veces más eficientes que los calentadores eléctricos convencionales y cinco veces más que los de gas natural. El sistema incorpora modelos predictivos que aprenden los patrones de consumo de agua caliente del hogar durante el primer mes para calentar el depósito en los momentos en que la demanda eléctrica y los precios son más bajos.
Estabilización de red y potencial de monetización
La startup ha demostrado que puede aliviar la carga en la red eléctrica a nivel de barrio. A largo plazo, Reservoir planea agregar su flota de dispositivos para participar en programas de respuesta a la demanda de las utilities, que pagan a grandes usuarios por evitar consumo en horas punta. Winston-Almanzar señaló que esos ingresos podrían utilizarse para reducir el precio de los equipos.
Para competir en un mercado dominado por instalaciones de urgencia donde el fontanero decide qué modelo poner, Reservoir ha añadido funciones adicionales: sensores ultrasónicos de flujo para detectar fugas en toda la vivienda con alertas vía app, un modo «fiesta» en la versión Max que permite entregar hasta 150 galones de agua caliente desde un tanque de 50 galones, y válvulas de recirculación para agua instantánea.
Precios competitivos con instalación incluida
La compañía ha lanzado su propia empresa de fontanería para simplificar el proceso de venta e instalación. El modelo Core cuesta 5.000 dólares instalado, mientras que el Max asciende a 6.500 dólares. En Massachusetts, un descuento de 1.050 dólares deja el Core en 3.950 dólares, precio competitivo frente a bombas de calor existentes de marcas como AO Smith, que rondan los 4.500 dólares con instalación.
Winston-Almanzar estima que un hogar tipo en Boston ahorra hasta 1.000 dólares anuales en energía con un Reservoir, lo que permitiría amortizar la diferencia de precio respecto a un calentador eléctrico tradicional (unos 2.700 dólares instalado) mucho antes de que expire la garantía de 10 años del equipo.
Las bombas de calor para calentar agua siguen siendo una fracción marginal del mercado estadounidense. Si Reservoir logra escalar su modelo de venta directa con instalación integrada, podría empujar esta tecnología hacia la adopción masiva y, de paso, convertir millones de hogares en mini baterías térmicas para la red eléctrica.
