Miles de propietarios de carteras hardware de criptomonedas enfrentan un riesgo elevado de robo tras dos brechas de seguridad que expusieron sus datos personales y direcciones de envío, según informó TechCrunch. Los incidentes, que afectaron a clientes de Trezor y SafePal, no comprometieron la seguridad de los dispositivos en sí, pero revelaron información sensible que puede ser utilizada para ataques físicos.
Las brechas ocurrieron en las empresas de logística subcontratadas por los fabricantes de wallets para enviar sus dispositivos. Los hackers sustrajeron nombres, direcciones postales, correos electrónicos y números de teléfono de clientes que habían adquirido estas carteras hardware diseñadas para almacenar criptomonedas de forma offline, lejos del alcance de ataques remotos.
Ataques físicos en aumento
La información robada expone a los propietarios de criptoactivos a los llamados wrench attacks (ataques con llave inglesa), una modalidad delictiva que recurre a la violencia física para obligar a las víctimas a revelar sus frases semilla (seed phrases), las claves que dan acceso total a los fondos almacenados en la blockchain.
Según CertiK, empresa especializada en seguridad blockchain, se registraron docenas de estos ataques durante 2025, un incremento del 75% respecto al año anterior, con robos superiores a los 40 millones de dólares. Por su parte, Chainalysis estima que en lo que va de 2026 se han sustraído cerca de 30 millones de dólares mediante secuestros e invasiones domiciliarias dirigidas a obtener las frases semilla de las víctimas.
Ambas compañías advirtieron también a sus clientes sobre campañas de phishing que podrían aprovechar los datos expuestos para enviar mensajes fraudulentos con el objetivo de robar criptomonedas de forma remota.
Vulnerabilidad en código genera robo de 130 millones
En un incidente separado ocurrido este mismo mes, hackers robaron más de 130 millones de dólares en criptomonedas explotando una vulnerabilidad en el código de las carteras Coldcard, fabricadas por Coinkite. Los atacantes lograron predecir las frases semilla que el dispositivo generaba offline para sus usuarios, permitiéndoles acceder directamente a los fondos en la blockchain sin necesidad de comprometer físicamente el hardware.
«Hice todo bien, pero nada importó… todo por una línea de código de 2021 que tenía una vulnerabilidad», afirmó una de las víctimas en la red social X, citada por TechCrunch.
Los incidentes subrayan las debilidades del ecosistema tecnológico más amplio en el que se apoya la industria cripto, donde incluso dispositivos diseñados para operar completamente offline pueden verse comprometidos por fallos en la cadena de suministro o en el código subyacente.
