El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado una investigación sobre Andreessen Horowitz (a16z) por la presencia simultánea de socios de la firma en los consejos de administración de empresas competidoras, según ha publicado Bloomberg. La investigación, que lleva casi un año en marcha, se centra específicamente en los puestos de consejeros que la firma de capital riesgo mantiene en Databricks, valorada en 190.000 millones de dólares, y en Fivetran, que se fusionó con dbt Labs en junio.
Ben Horowitz, cofundador de a16z, forma parte del consejo de Databricks, mientras que Martin Casado, otro socio de la firma, ocupa un puesto en el consejo de Fivetran. Varios inversores de capital riesgo consultados por TechCrunch han expresado su sorpresa ante la noticia de la investigación.
El origen del conflicto: competidoras que no lo eran
Databricks y Fivetran son competidoras en la actualidad, pero no lo eran cuando a16z invirtió en ambas startups, según confirmó a TechCrunch otro inversor de Databricks bajo condición de anonimato. Databricks es conocida principalmente por sus productos de almacenamiento en la nube, pero con su producto Lakeflow se ha expandido hacia pipelines de datos de IA y conectores de aplicaciones, precisamente el negocio principal de Fivetran.
Dado que Andreessen Horowitz ha respaldado cientos de empresas, es casi inevitable que algunas startups pivoten o se expandan hacia los mismos mercados, convirtiéndose en competidoras. Aunque respaldar a rivales directos se ha vuelto más aceptable recientemente —como evidencian los numerosos VCs que financiaron tanto a Anthropic como a OpenAI—, mantener un puesto en el consejo de startups competidoras crea un conflicto de interés mucho mayor. Los consejeros suelen tener acceso a información estratégica sensible que los inversores sin asiento en el consejo nunca ven.
Murallas chinas y la Ley Clayton
Este tipo de conflictos pueden resolverse haciendo que un socio renuncie a uno de los consejos. Sin embargo, dado que Databricks y Fivetran tienen individuos diferentes de la misma firma de capital riesgo en sus consejos, a16z puede instituir una llamada «muralla china» entre Horowitz y Casado, que impediría a los dos socios compartir información confidencial sobre las dos empresas entre sí, según explicó un inversor.
La investigación invoca la Sección 8 de la Ley Clayton, una normativa de 112 años de antigüedad que prohíbe a un individuo o entidad formar parte de los consejos de empresas competidoras. Dado que los reguladores rara vez han aplicado esta norma al capital riesgo, la industria sigue de cerca la investigación del Departamento de Justicia.
Si a16z se ve obligada a renunciar a uno de los puestos, los fundadores podrían valorar menos los compromisos de consejo de los VCs de primer nivel, dado que esos inversores podrían verse forzados a dimitir si un solapamiento de portfolio crea un conflicto futuro.
Andreessen Horowitz no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios, ni tampoco lo hizo ante Bloomberg. Databricks y el Departamento de Justicia declinaron hacer comentarios.
