El Estado portugués regresa al capital de Redes Energéticas Nacionales (REN) tras acordar la compra del 13,7% del accionariado en manos de Pontegadea Inversiones, el vehículo inversor de Amancio Ortega, según confirmó la compañía a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) de Portugal.
La operación, realizada a través de Parpública —sociedad gestora de las participaciones estatales portuguesas—, implica la transferencia de 91.723.676 acciones de REN. La compra, cuyo importe no ha sido revelado, está pendiente de autorización del Tribunal de Cuentas luso antes de completarse.
Con esta adquisición, el Estado portugués retorna al accionariado de la transportadora de energía doce años después de vender su participación. El primer ministro Luís Montenegro, del Partido Social Demócrata (PSD), defendió la medida durante un acto en el sur del país: «No es para renacionalizar esta empresa. Lo hacemos para estar ahí, para estar dentro, para proteger el interés estratégico de Portugal en su infraestructura eléctrica», declaró según recoge la agencia Efe.
Objetivo: control estratégico y reducción de precios
Montenegro detalló que la presencia estatal en REN busca participar directamente en decisiones de inversión y estrategia de la compañía. «Es una cuestión de estrategia, es una cuestión de seguridad. Estamos ahí para que las personas puedan beneficiarse de nuestra capacidad productiva y para que podamos bajar el precio de la energía», añadió el primer ministro luso.
La entrada del Estado en el capital de REN se produce en un contexto de creciente interés gubernamental por el control de infraestructuras energéticas críticas en Europa. Pontegadea Inversiones había mantenido su participación en la compañía como parte de su estrategia de inversión en activos regulados de bajo riesgo y retornos estables.
REN opera la red de transporte de electricidad y gas natural en Portugal, con un modelo de negocio basado en ingresos regulados y concesiones a largo plazo. La compañía no cotiza en el IBEX 35, aunque movimientos similares de grandes fortunas españolas en activos estratégicos han marcado la actualidad empresarial reciente.
