El euríbor ha superado este viernes la barrera del 3% en tasa diaria, alcanzando el 3,003%, un nivel que no se registraba desde septiembre de 2024. El principal índice de referencia para las hipotecas variables en España consolida así su trayectoria alcista durante 2026, alejándose de los niveles cercanos al 2,2% registrados a comienzos de año, según Expansión.
De confirmarse estos niveles hasta final de mes, el euríbor registraría la cuarta subida en los últimos cinco meses. En julio cerró en el 2,85%. «El euríbor está anticipando un endurecimiento monetario que el propio BCE todavía no ha confirmado. El mercado se está moviendo más rápido que los bancos centrales y eso lo están notando ya los hipotecados a tipo variable en su cuota mensual», ha explicado Laura Martínez, portavoz de iAhorro, según recoge la fuente.
Presiones inflacionistas y expectativas de subida de tipos
El cambio de expectativas responde, entre otros factores, al repunte de las presiones inflacionistas derivadas de la guerra en Oriente Próximo. El fin de la tregua el pasado lunes y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto han presionado al alza los precios del petróleo, con consecuencias sobre las decisiones de política monetaria. En este contexto, los mercados descuentan una subida de tipos de 25 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo en su reunión de septiembre.
Este escenario vuelve a poner el foco sobre los hogares con hipotecas a tipo variable, que afrontan un doble impacto por el aumento del coste de la energía y el encarecimiento de sus préstamos. La subida del euríbor afecta tanto a las nuevas operaciones como a las hipotecas variables ya contratadas en el momento de su revisión.
Impacto en las cuotas hipotecarias
El comparador online Kelisto calcula que el repunte del indicador podría traducirse en un incremento de unos 76 euros al mes para determinados hipotecados, lo que elevaría el coste del préstamo en torno a 911 euros al año, aunque el impacto final dependerá de las condiciones de cada hipoteca.
«El índice está anticipando que el precio del dinero puede mantenerse elevado durante más tiempo de lo que se esperaba e, incluso, que podrían ser necesarios nuevos movimientos por parte del BCE si las presiones inflacionistas persisten», ha indicado Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.
