Más de 640.000 repartidores y clientes de Grubhub van a recibir una parte de los 23,8 millones de dólares acordados en un acuerdo judicial, según anunció la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) este miércoles. La mayoría de los beneficiarios recibirán un cheque por correo, mientras que algunos cobrarán vía PayPal, informa TechCrunch.
El pago procede de una demanda interpuesta por la FTC y el Fiscal General de Illinois contra Grubhub en diciembre de 2024. La denuncia acusaba a la plataforma de delivery de realizar afirmaciones engañosas sobre los ingresos potenciales de sus repartidores, restringir el acceso de clientes a sus cuentas y fondos, y listar restaurantes en su plataforma sin permiso.
325.000 restaurantes listados sin consentimiento
Según la denuncia, Grubhub llegó a tener hasta 325.000 restaurantes en su plataforma que no mantenían ninguna relación comercial con la empresa. La FTC alegó que la compañía utilizó esos listados para hacer que su oferta pareciera más amplia de lo que realmente era. En algunos casos, Grubhub se negó a retirar establecimientos tras recibir peticiones expresas de los propios restaurantes, intentando en su lugar convencerles de que suscribieran acuerdos de pago.
El acuerdo obligó a Grubhub a modificar varias de sus prácticas operativas. Entre las medidas, la plataforma debe ahora ser más precisa al anunciar los ingresos potenciales de los repartidores, ofrecer a los clientes un mecanismo para impugnar restricciones en sus cuentas que les impidan acceder a su dinero, y obtener el consentimiento explícito de los restaurantes antes de incluirlos en su aplicación.
Segunda multa millonaria en dos meses
Este reparto se produce apenas un mes después de que un juez federal aprobase definitivamente otro acuerdo de casi 25 millones de dólares que afectaba a unos 60.000 repartidores de Grubhub en California. El anuncio de la FTC pone de nuevo el foco sobre las prácticas laborales y comerciales de las plataformas de delivery.
Grubhub no es la única empresa del sector que ha enfrentado escrutinio regulatorio. En el pasado, DoorDash ha sido objeto de críticas y procesos legales relacionados con la compensación de sus repartidores, mientras que Uber Eats ha afrontado denuncias vinculadas a cargos a clientes y sus relaciones con restaurantes.
