SpaceX ha anunciado la construcción de un segundo puerto espacial para lanzamientos futuros de su cohete Starship en Luisiana, una inversión de 100.000 millones de dólares que pone fin a una búsqueda de siete años de ubicación adecuada, según ha informado TechCrunch.
El nuevo complejo de lanzamiento se ubicará en la costa del Golfo de México, en la parroquia de Vermilion, al oeste de Nueva Orleans y a unas diez horas del actual Starbase en el sur de Texas. SpaceX prevé que la construcción arranque en 2027, aunque Louisiana Economic Development (LED), la agencia estatal de desarrollo empresarial, ofrece un calendario más conservador: inicio de obras a finales de 2027 con operaciones iniciales en 2030. SpaceX afirma que el primer lanzamiento de Starship desde el nuevo emplazamiento tendrá lugar en 2029.
El anuncio llega mientras la compañía aún trabaja para demostrar la viabilidad técnica de Starship. SpaceX ha realizado trece vuelos de prueba desde 2023, pero todavía no ha logrado recuperar simultáneamente el propulsor y la etapa superior en un mismo vuelo, requisito básico para alcanzar la reutilización completa que caracteriza a sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy. Un decimocuarto vuelo de prueba podría enviar por primera vez la etapa superior de Starship a órbita terrestre baja.
El fundador y CEO de SpaceX, Elon Musk, declaró esta semana que retirará los cohetes Falcon una vez que Starship vuele varias veces por semana, confirmando información previa de Bloomberg News sobre el fin del programa Falcon. SpaceX ha invertido más de 8.000 millones de dólares en el desarrollo de Starship, según documentos presentados ante la Securities and Exchange Commission.
Empleo y sostenibilidad
El nuevo Starbase generará 3.000 empleos directos en diez años, con un salario medio anual de 92.600 dólares, según LED. En el pico de construcción se esperan más de 30.000 puestos de trabajo temporales. SpaceX ha señalado que el complejo será un «puerto espacial autosuficiente» con producción de propelente, generación de energía, capacidades de transporte marítimo en aguas profundas, instalaciones de procesamiento de vehículos y un aeropuerto.
No está claro si la compañía creará un municipio corporativo como el que ha levantado en Texas, donde el antiguo Boca Chica, rebautizado Starbase, cuenta con código postal propio, estación de bomberos voluntaria, fuerza policial en formación y biblioteca comunitaria, con un gobierno local integrado por empleados de SpaceX o sus familiares.
El emplazamiento texano ha registrado tasas de lesiones extremadamente altas durante la última década, convirtiéndose en el lugar más peligroso que opera SpaceX, con cientos de incidentes reportados a la Occupational Health and Safety Administration. En mayo, un trabajador de construcción empleado por un contratista externo falleció tras una caída en Starbase.
SpaceX ha enfrentado críticas y batallas legales por el impacto ambiental de su complejo texano. Según LED, la compañía «ya ha contactado con el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Luisiana, la Autoridad de Protección y Restauración Costera y otras agencias estatales apropiadas para abordar de forma proactiva los posibles impactos sobre la vida silvestre, la pesca y sus hábitats». SpaceX también anuncia colaboración con agencias estatales y federales para expandir el Plan Maestro Costero de Luisiana y proyectos de rompeolas para reducir la erosión costera en la zona.
«Estamos muy emocionados de recibir una de las mejores oportunidades de nuestra vida, que no solo traerá una variedad de empleos a nuestra parroquia, sino que ofrecerá oportunidades a nuestros nietos permitiéndoles quedarse en casa para trabajar», declaró Chad Vallo, presidente del Jurado Policial de la Parroquia de Vermilion.
