El ecosistema startup de Suecia ha recaudado 2.800 millones de dólares en lo que va de 2026 y se proyecta que alcance al menos 5.000 millones al cierre del año, según datos de Dealroom citados por TechCrunch. El país nórdico, hogar histórico de Spotify y Klarna, vive una nueva ola de empresas tecnológicas emergentes que incluye a la legaltech Legora y la herramienta de codificación Lovable.
Sophia Bendz, socia general en Cherry Ventures, atribuye el auge a un cambio cultural profundo: «Ahora mucha gente optimiza para crear cosas y buscar tanto libertad como probablemente riqueza». Según Bendz, en sus años en Spotify lo habitual era aspirar a la banca o la consultoría; hoy, ser fundador es «realmente cool».
La cifra de 2026 aún queda lejos de los 8.500 millones de dólares levantados en 2021, reflejo del mercado de capital riesgo entonces sobrecalentado. El año pasado el ecosistema cerró con 3.200 millones, por lo que la proyección de 5.000 millones marcaría una recuperación clara tras el enfriamiento de 2022-2024.
De Spotify a Neko Health: mentores que vuelven a fundar
Bendz destaca que la primera generación de emprendedores suecos está proporcionando recursos y mentoría a la nueva ola, y en algunos casos vuelven a fundar. Daniel Ek, creador de Spotify, es también fundador de Neko Health, una de las empresas destacadas de esta etapa junto a Einride, startup de transporte autónomo de carga.
«Vemos a mucha gente salir de Lovable porque ven oportunidades para crear empresas con esa tecnología», señala Bendz. «Quienes han trabajado en Lovable y Legora parecen muy motivados por el emprendimiento y deseosos de lanzar sus propias compañías».
El interés de los fondos estadounidenses
El crecimiento ha captado la atención de inversores de Estados Unidos, que según Bendz viajan cada vez más a Estocolmo para reunirse con fundadores y cerrar term sheets. «Es testimonio de que tenemos muchas empresas geniales construyéndose aquí. Es señal de que estamos haciendo algo bien», afirma la inversora.
La concentración de talento técnico, el apoyo de una primera generación de emprendedores exitosos y la percepción de que el riesgo emprendedor se ha normalizado conforman, según TechCrunch, las bases del ecosistema sueco actual.
