El Ibex 35 ha encadenado un primer semestre de 2025 que ha sorprendido a propios y extraños. El selectivo español acumula una revalorización cercana al 9% desde enero, superando en rentabilidad al Eurostoxx 50 y situándose como uno de los índices europeos con mejor comportamiento del año. Detrás de este rendimiento hay una combinación de factores macro favorables, sectores líderes en plena forma y un apetito inversor que regresa a la renta variable europea.
Los tres sectores que lideran la subida
Banca: Santander, BBVA y CaixaBank han sido los grandes protagonistas. La combinación de márgenes financieros aún saludables, resultados récord en 2024 y atractivas políticas de dividendos ha convertido al sector en el favorito de los fondos de inversión europeos. BBVA, además, ha añadido el elemento corporativo de su oferta sobre Sabadell.
Energías renovables e infraestructuras: Iberdrola, Redeia y Acciona Energía han recuperado el favor del mercado. La aceleración de los planes de descarbonización en Europa, los nuevos contratos de suministro energético a largo plazo y la caída del coste de financiación de los grandes proyectos han impulsado sus cotizaciones.
Turismo y hostelería: Meliá, NH y las aerolíneas de bajo coste con presencia en el índice han sido otro de los motores. El turismo extranjero en España bate récords año tras año, los márgenes de los hoteles de lujo se mantienen elevados y el ciclo de inversión en el sector sigue abierto.
Los rezagados: inmobiliario y consumo bajo presión
No todo es optimismo en el Ibex. El sector inmobiliario cotizado —Merlin Properties, Colonial— acumula un comportamiento plano o ligeramente negativo, lastrado por la incertidumbre regulatoria en el mercado de alquiler y las dudas sobre los valores de los activos de oficinas en un entorno de trabajo híbrido todavía en transición.
El consumo no discrecional también ha estado bajo presión: las grandes distribuidoras han visto cómo los márgenes se estrechaban ante el aumento de los costes logísticos y la competencia de marcas blancas, que han ganado cuota de mercado de forma sostenida.
El flujo de inversión internacional, clave del rally
Los fondos anglosajones —que habían reducido su exposición a la bolsa española durante el período de incertidumbre política— han vuelto a incrementar posiciones, atraídos por las valoraciones relativas todavía atractivas respecto a los índices estadounidenses. La estabilización del escenario político en España, la solidez del mercado laboral y las perspectivas de crecimiento del PIB por encima de la media europea han contribuido a mejorar la percepción del riesgo-país.
La prima de riesgo, en mínimos relevantes
El diferencial entre el bono español a diez años y el bund alemán se ha estabilizado en torno a los 75-80 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2021. Esta reducción tiene un efecto directo sobre la valoración de las empresas: a menor prima de riesgo, mayor múltiplo que el mercado está dispuesto a pagar por los beneficios futuros. Los analistas sitúan el objetivo del Ibex para finales de 2025 entre los 13.500 y los 14.200 puntos.
Riesgos que vigilar en el segundo semestre
- Inflación persistente en la eurozona: un repunte obligaría al BCE a revisar su política y podría frenar en seco el rally de la renta variable.
- Escalada arancelaria global: las tensiones comerciales entre EE.UU., China y la UE siguen siendo un factor de incertidumbre para las empresas exportadoras.
- Estabilidad política: cualquier evento interno que añada incertidumbre presupuestaria podría ampliar la prima de riesgo.
- Corrección en los mercados estadounidenses: con el S&P 500 en valoraciones históricamente elevadas, una corrección en EE.UU. tiraría inevitablemente de los mercados europeos a la baja.
¿Es momento de entrar en la bolsa española?
Para el inversor con horizonte largo, la renta variable sigue siendo el activo con mayor potencial de generación de riqueza real. La clave no es el timing perfecto sino la consistencia: invertir de forma periódica, diversificada y con una tolerancia al riesgo definida. Para quienes quieran exposición específica al Ibex, los ETFs que replican el índice con acumulación de dividendos ofrecen la forma más eficiente de participar en el mercado español con costes reducidos.
