Donald Trump ha ordenado detener temporalmente los ataques estadounidenses sobre Irán para dar espacio a una nueva vía diplomática, confirmó el presidente a bordo del Air Force One este lunes. La decisión provocó un alivio inmediato en los mercados energéticos: el Brent cayó un 9% hasta 88 dólares por barril, mientras el crudo West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 7% hasta 82 dólares, según informó Expansión.
«Nos pidieron muy amablemente: ‘Por favor, paremos, reunámonos’», declaró Trump a la prensa en ruta a un evento en Míchigan. «Quieren reunirse y nos estamos reuniendo. Veamos qué pasa. Hay posibilidades de que podamos llegar a un acuerdo», añadió, aunque advirtió que los bombardeos se reanudarán si las conversaciones fracasan.
Presión inflacionaria y electoral en Washington
Más allá del discurso oficial, la tregua responde a múltiples presiones sobre la Administración Trump. CNN reportó inquietud en la Casa Blanca por la caída en las reservas de munición tras dos semanas de ofensiva sostenida. Trump restó importancia: «Estamos en muy buena forma. Pero, para algunas de las cosas más sofisticadas, sin duda nos gustaría tener más», admitió.
El factor electoral pesa también en la decisión. El galón de gasolina en EE. UU. superó los cuatro dólares tras el repunte del petróleo por encima de 100 dólares la pasada semana, primera vez desde mayo, agravando la presión inflacionaria en un año de elecciones legislativas de medio mandato (midterm) en noviembre. Con el IPC de julio pendiente de publicación y la próxima reunión de la Fed esta semana, la Casa Blanca busca evitar nuevas alzas de tipos que compliquen su panorama electoral.
Conflicto en Oriente Próximo desde febrero
El conflicto estalló el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque masivo contra Irán con el objetivo de derrocar al régimen de los ayatolás. Teherán respondió bloqueando el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula una quinta parte del petróleo y gas mundial, además de importantes partidas de fertilizantes.
Un alto el fuego sellado en junio enfrió temporalmente las tensiones y el petróleo relajó cotización al entorno de 70 dólares. Sin embargo, las fricciones se reavivaron hace dos semanas. La pasada semana, las milicias hutíes de Yemen, respaldadas por Irán, atacaron petroleros de Arabia Saudí en el Mar Rojo, poniendo en jaque otro paso clave para el comercio energético global.
Tregua frágil y nuevos focos de tensión
Arabia Saudí, con quien EE. UU. acaba de firmar un pacto nuclear, informó este lunes de que derribó drones de milicias iraquíes respaldadas por Irán, una nueva amenaza a la frágil tregua. Los mediadores internacionales, encabezados por Qatar y Pakistán, trabajan para extender la suspensión de hostilidades y reactivar el frustrado acuerdo de paz de junio.
El embajador de Estados Unidos en la ONU, Mike Waltz, declaró a NBC que «el Ejército de EE. UU. cuenta con todo lo necesario para ejecutar esta campaña con la eficacia necesaria», y añadió que «el presidente tiene todas las opciones sobre la mesa». Pese al respiro diplomático, las Bolsas aprovecharon la noticia para crecer este lunes, con el Ibex acercándose a su máximo histórico.
