Mazama Energy ha cerrado una ronda de Serie B de 135 millones de dólares sobresuscrita para desarrollar tecnología geotérmica de última generación capaz de extraer energía de roca supercaliente a profundidades extremas, según informó TechCrunch. La startup, incubada en Khosla Ventures, planea arrancar la generación de electricidad en 2026 desde su primer emplazamiento en Oregon, que ahora estima puede producir 10 gigavatios de potencia eléctrica, el doble de la previsión inicial de 5 GW publicada en 2025.
La ronda ha sido liderada por Centaurus Capital y Doerr Capital, con participación de ConocoPhillips, Shell Ventures, nuevos inversores como SiteGround Capital, H. Barton Asset Management y la Jeffrey and Marieke Rothschild Foundation, además del retorno de Khosla Ventures y Gates Frontier. El capital permitirá a Mazama acelerar el despliegue de pozos horizontales que alcanzan más de 15.000 pies (4.500 metros) de profundidad, donde la temperatura supera los 400 °C y el agua bajo presión alcanza estado supercrítico, ni líquido ni gas, absorbiendo hasta 10 veces más energía que el vapor convencional.
Geotermia profunda como alternativa a gas natural para centros de datos
Las startups de geotermia mejorada están emergiendo como alternativa inesperada al gas natural en la carrera por alimentar centros de datos de inteligencia artificial y cargas eléctricas de gran escala. Mientras gigantes tecnológicos apuestan por gas, compañías como Mazama han avanzado rápidamente perforando pozos más profundos y calientes que la geotermia tradicional. La startup ha perforado más de 10.000 pies en solo 15 días, logrando acceso a calor de 750 °F que, al aprovechar fluidos supercríticos, permite que cada pozo genere hasta 15 megavatios, multiplicando por 10 el rendimiento de la tecnología geotérmica estándar.
Según estimaciones de la Universidad de Twente y la Clean Air Task Force, explotar apenas el 1 % de la roca supercaliente mundial podría generar más de 63 teravatios de electricidad. Mazama ya ha asegurado terrenos para un segundo desarrollo y prevé completar el primer sitio en Oregon para 2030, con una capacidad de 200 MW. El modelo de negocio de la compañía se beneficia del resurgimiento de capital de riesgo en infraestructura energética limpia, similar al fenómeno de rondas rápidas en startups de infraestructura que han visto valoraciones multiplicarse en pocos meses.
Perforación horizontal y fluidos supercríticos: el salto tecnológico
A diferencia de proyectos geotérmicos anteriores, que se limitaban a acuíferos naturales poco profundos, Mazama apuesta por perforación horizontal en formaciones rocosas de alta temperatura sin agua preexistente. La técnica, adaptada de la industria petrolera, inyecta fluido que se calienta al contacto con la roca y retorna en estado supercrítico para mover turbinas. La startup ha demostrado que puede perforar a ritmo industrial manteniendo integridad del pozo a temperaturas extremas, un hito técnico que reduce riesgo y acorta plazos hasta la puesta en marcha comercial.
El respaldo de ConocoPhillips y Shell Ventures señala el interés de petroleras en diversificar hacia energía renovable con perfiles de inversión similares a exploración de hidrocarburos: alta inversión inicial, largos plazos de desarrollo, pero margen operativo robusto una vez en producción. Vinod Khosla, cofundador de Khosla Ventures, había destacado en 2025 el potencial del sitio de Oregon; la revisión al alza de capacidad confirma las expectativas del inversor sobre la escalabilidad de la tecnología.
Con esta ronda, Mazama se posiciona entre las startups de clima mejor financiadas del año. La compañía compite con otras desarrolladoras de geotermia profunda en EE. UU. y Europa, aunque su foco en pozos de más de 15 MW por unidad la distingue en un mercado donde la mayoría apunta a 5-10 MW. La próxima década será decisiva para demostrar si la geotermia de roca supercaliente puede escalar a gigavatios y convertirse en pilar de la transición energética.
