Zoox, la empresa de robotaxis propiedad de Amazon, comenzará a cobrar por sus viajes autónomos a partir del 10 de agosto de 2026, tras recibir una exención de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos. Esta autorización permite a la compañía operar comercialmente una flota de hasta 2.500 vehículos durante dos años, según informó TechCrunch.
La exención es crucial porque los robotaxis de Zoox carecen de los controles tradicionales exigidos por la normativa federal: no tienen volante, pedales ni espejos retrovisores, elementos que la empresa considera innecesarios en un vehículo totalmente autónomo equipado con sensores exteriores. Hasta ahora, la startup solo podía realizar demostraciones tecnológicas en Las Vegas y San Francisco, además de abrir programas piloto en Miami y Austin, pero sin capacidad de facturar comercialmente.
Un precedente para Tesla y otros fabricantes
La decisión de NHTSA no solo beneficia a Zoox. La exención abre la puerta a cualquier desarrollador de vehículos autónomos que quiera lanzar robotaxis sin los requisitos tradicionales de conducción humana. Tesla, que está desarrollando su Cybercab biplaza sin volante, es el beneficiario más evidente, aunque no el único. Otras startups que diseñan vehículos autónomos dedicados podrán aprovechar este marco regulatorio.
El imperio AV de Uber: alianzas por 10.000 millones
En paralelo, Uber continúa expandiendo su red de socios en vehículos autónomos. Durante la presentación de resultados del segundo trimestre, el CEO Dara Khosrowshahi confirmó que la compañía destinará 10.000 millones de dólares «en los próximos años» para desplegar 120.000 vehículos sin conductor. Esta cifra coincide con la estimación publicada previamente por Financial Times.
Uber ya trabaja con múltiples desarrolladores de AV, incluyendo Waymo, y la lista de alianzas sigue creciendo. Waymo recientemente abrió su servicio en Dallas sin lista de espera, acelerando el ritmo de adopción comercial en el sector.
Moove cierra una Serie C de 250 millones para flotas autónomas
Moove, la startup originalmente africana de financiación de vehículos para conductores de apps de movilidad, levantó 250 millones de dólares en una ronda Serie C liderada por Mubadala Investment Company, con participación de Woven Capital e Ion Pacific. La compañía, ahora valorada en 2.100 millones de dólares y con sede en Dubái, opera 42.000 vehículos en 13 países.
El cofundador y co-CEO Ladi Delano confirmó a TechCrunch que la nueva financiación se destinará a escalar su división de gestión de flotas autónomas. Moove ya actúa como operador de flota para Waymo en Phoenix, Miami, Las Vegas y, próximamente, Londres. La empresa planea adquirir robotaxis propios de Waymo y de otro fabricante aún no revelado, y contratar unas 350 personas.
Otros movimientos del sector movilidad
Entre las noticias de la semana destacan la quiebra de Accell Group Holding, fabricante holandés de bicicletas detrás de marcas como Lapierre y Raleigh, que solicitó suspensión de pagos tras su compra por un consorcio liderado por KKR en 2022 por 1.560 millones de euros. También sobresale la ronda de 120 millones de dólares levantada por River, startup india de vehículos eléctricos, en su Serie C liderada por Elev8 Venture Partners y Claypond Capital.
En Europa, Chargepoly, especializada en electrificación de flotas comerciales pesadas en Francia, cerró 23 millones de euros con Meridiam como inversor principal. Por su parte, Advanced Electric Machines Group, fabricante británico de motores eléctricos sin tierras raras, obtuvo 16 millones de libras (21,5 millones de dólares) liderados por Barclays Climate Ventures.
