La cantante y actriz Selena Gomez y su madre enfrentan una demanda relacionada con Wondermind, su startup de salud mental fundada en 2021. Un grupo de inversores ha interpuesto una querella reclamando cerca de 1,2 millones de dólares invertidos en la compañía, según informó TechCrunch.
Los demandantes acusan a Gomez de fraude en valores y incumplimiento de contrato. Alegan que la startup no cumplió sus compromisos sin informar a los inversores, y que Gomez no promocionó el proyecto después de haber prometido hacerlo personalmente.
Una app que nunca se construyó
Wondermind se lanzó en 2021 con el objetivo de ofrecer recursos diarios de salud mental a sus usuarios. Según la demanda, los inversores desconocían los problemas de la compañía hasta que un reportaje de The Cut en septiembre de 2025 los destapó públicamente.
«Gomez supuestamente firmó un contrato que la obligaba a participar activamente y luego lo ignoró», señala la querella. «Las alianzas estratégicas no existían. Las iniciativas nunca se materializaron. La app nunca se construyó. Y durante tres años, mientras la compañía se desmoronaba silenciosamente, ninguno de sus fundadores, directivos ni consejeros dijo una palabra a los inversores cuyo dinero financiaba el colapso».
Tergiversación de finanzas y participación
Los inversores sostienen que Gomez y Wondermind tergiversaron las finanzas de la empresa y exageraron el grado de implicación de la artista en el proyecto. La demanda busca recuperar el capital invertido más los costes legales asociados al proceso judicial.
Wondermind no ha respondido a la solicitud de comentarios de medios especializados. Este caso se suma a una lista creciente de litigios contra startups respaldadas por celebridades que no lograron cumplir las expectativas generadas en rondas de financiación.
