La startup española Liux lanzará en la primera mitad de 2027 el Liux Big, un microcoche eléctrico diseñado con criterios de sostenibilidad para competir en un mercado europeo dominado por vehículos ultracompactos chinos. La compañía ha logrado la homologación europea para su modelo L7e y espera posicionarse en el segmento con un precio inferior a 18.000 euros (unos 21.000 dólares) antes de subvenciones, según TechCrunch.
El Liux Big incorpora una carrocería fabricada con un biocompuesto novedoso a base de lino, diseñada para que el material pueda extraerse y reciclarse al final de la vida útil del vehículo. «Cuando construyes algo, tienes que intentar preservar la integridad del material y los componentes para que sea posible una segunda vida», explicó Antonio Espinosa de los Monteros, cofundador y CEO de Liux, en declaraciones al medio estadounidense.
De un SUV al microcoche: el giro estratégico de Liux
Espinosa de los Monteros, cofundador de la marca de agua mineral sostenible Auara, fundó Liux junto a David Sancho, ingeniero especializado en vehículos eléctricos y creador del superdeportivo híbrido Bóreas presentado en las 24 Horas de Le Mans en 2017. La dupla presentó en 2022 el Animal, un SUV eléctrico de cinco plazas fabricado casi íntegramente con materiales reciclados o de origen vegetal, pero pivotó hacia un vehículo más pequeño tras determinar que sus probabilidades de completar la homologación serían mayores.
La startup ha invertido 16 millones de euros (unos 18,5 millones de dólares, incluyendo financiación europea) en llevar el proyecto a producción. Liux cuenta con 65 empleados y se prepara para escalar la fabricación en tres instalaciones en España, incluida la planta de Azuqueca de Henares (Guadalajara), que TechCrunch visitó. Beatriz Belda González, responsable de producción y exingeniera de BMW en Múnich, indicó que la capacidad podría alcanzar 20.000 unidades anuales para 2030.
Un microcoche con maletero de 260 litros y baterías recargables en casa
El Liux Big pertenece a la categoría L7e de cuatriciclos ligeros, ligeramente más pesados que los ultraligeros L6e. Según Celso Fernández Llorens, responsable de I+D de Liux, la mayoría de microcoches son bastante similares pese a las diferencias regulatorias. La startup ha trabajado las limitaciones de peso y tamaño para integrar un maletero de 260 litros y ofrecer sensaciones de conducción más cercanas a un coche convencional que a un cuatriciclo.
Las baterías del Liux Big —de 15 kWh y 20 kWh en sus dos versiones— no se fabrican en Europa, pero son recargables en el hogar, incluso con energía solar. La compañía ha sometido el vehículo a pruebas de slalom, frenado y otras maniobras pese a que su categoría no exige crash tests obligatorios, con el objetivo de garantizar seguridad y estabilidad.
Más de 7.500 personas se han inscrito en la lista de espera del Liux Big sin pago previo. El perfil mayoritario es un habitante urbano de entre 55 y 60 años, y Liux asume que el modelo será en muchos casos el segundo coche del hogar. La startup prevé comercializar el Big en concesionarios de toda Europa y ya trabaja en una versión cargo. También mantiene abierta la puerta a colaboraciones con gestoras de flotas B2B y empresas de vehículos autónomos.
España reabre su industria de fabricación de automóviles
Liux inauguró en 2023 la primera planta de fabricación de coches nueva en España en más de 30 años. Sin embargo, Espinosa de los Monteros reconoce que una cadena de suministro completamente soberana es inalcanzable. «La idea de un coche europeo no existe», afirmó, subrayando que la prioridad de Liux es navegar esa realidad manteniendo la sostenibilidad como eje. La startup espera diferenciarse de sus competidores chinos también en experiencia de venta: su showroom en Madrid utiliza pantallas textiles, modelos 3D, suelo de linóleo y tres opciones de color —dos más que el Ford T, bromeó Ana Terrado Leyva, responsable de marca— como guiños estéticos a su filosofía.
