Scott Kirby, consejero delegado de United Airlines, cumple diez años al frente de la segunda aerolínea más rentable de Estados Unidos tras Delta Air Lines. En una entrevista con CNBC, el ejecutivo ha compartido sus planes de expansión en el aeropuerto neoyorquino JFK, la apuesta por inteligencia artificial y su postura sobre fusiones en el sector.
Kirby fue despedido de American Airlines en agosto de 2016, cuando ocupaba el cargo de presidente sin opción de ascender a CEO. United anunció su fichaje apenas un minuto después de que American hiciera pública su salida. Desde entonces, ha dirigido la transformación de United, que ha mejorado su rentabilidad y ampliado su red internacional.
Expansión en JFK y presencia internacional
El CEO ha confirmado que United planea ampliar su presencia en el aeropuerto John F. Kennedy (JFK) de Nueva York, al que regresará a través de una asociación con JetBlue Airways a partir de 2027. «Tenemos varios hierros en el fuego para encontrar formas de hacerlo», señaló Kirby, apuntando a la posible adquisición de franjas horarias de aerolíneas que operen rutas poco rentables.
La compañía también prepara el anuncio esta semana de nuevas rutas internacionales, una tradición anual con la que United ha sumado destinos como Ulán Bator (Mongolia) o Bilbao (España). Kirby reveló que su equipo ya no le comunica por adelantado los nuevos destinos «porque temen que me vaya de la lengua, lo cual es justo».
IA para mejorar operaciones y puntualidad
Kirby considera que la inteligencia artificial será clave para mejorar la fiabilidad operativa de la aerolínea y la experiencia del cliente. Quiere que los retrasos se expliquen en «inglés claro» a los pasajeros, un desafío en un sector expuesto a condiciones meteorológicas, congestión aeroportuaria y problemas mecánicos diarios.
En la primera mitad de 2026, United quedó por detrás de Delta y Alaska Airlines en puntualidad, según datos del Departamento de Transporte de EE. UU. El CEO aseguró que su enfoque está en el largo plazo: «Mi trabajo es preparar la compañía para que ninguno de vosotros tenga que pasar una noche en vela preocupado por su empleo». Su objetivo es que United no vuelva a hacer despidos temporales.
Fusiones descartadas, por ahora
Kirby propuso en el último año fusiones con Delta y American, ambas rechazadas. Delta declinó comentar, mientras que el CEO de American, Robert Isom, descartó públicamente la oferta en primavera. Kirby mantiene que no tiene interés en adquirir aerolíneas más pequeñas como JetBlue. «Pasamos tiempo analizando cosas que tienen posibilidad de ocurrir. No perseguimos imposibles», afirmó.
El ejecutivo defendió que las objeciones antimonopolio parten de una premisa obsoleta: que el sector aéreo es homogéneo. «La industria ha evolucionado. Delta y United se han diferenciado con sus rutas, cabinas y otros productos», argumentó. Reconoció que expandirse en Sudamérica y el sureste de EE. UU. es complicado sin nuevos hubs, y que Miami —dominado por American con más del 60% de pasajeros— sería el punto ideal para servir Latinoamérica.
Preguntado sobre su eventual retiro, Kirby respondió: «Espero saber cuándo jubilarme y hacerlo con elegancia, con una gran transición y gente excelente».
