Tesla cerró el segundo trimestre de 2026 con un incremento del 26% en la cifra de negocio por venta de vehículos, alcanzando 28.200 millones de dólares (24.700 millones de euros), pero a costa de un fuerte deterioro en rentabilidad. El beneficio neto de la compañía dirigida por Elon Musk cayó un 5%, hasta 1.114 millones de dólares, según informó Expansión.
El dato más preocupante para los inversores fue el margen operativo, que se desplomó del 4,1% al 1,4% interanual. Las acciones de Tesla cedieron en torno a un 3% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street tras conocerse resultados por debajo del consenso del mercado.
Presión en márgenes por inversión y precios
La caída en rentabilidad se explica por varios factores. Tesla aumentó sus gastos operativos un 47%, impulsados por proyectos de investigación y desarrollo en inteligencia artificial. Además, el precio medio de venta de sus vehículos se redujo, y la compañía realizó una inversión en capital (capex) récord de casi 5.800 millones de dólares, un 142% superior al año anterior.
El resultado bruto de explotación ajustado (ebitda) descendió un 4%, situándose en 3.273 millones de dólares. Pese a la presión en márgenes, Tesla destacó que sus ingresos superaron por primera vez los 100.000 millones de dólares en los últimos 12 meses.
Récord de entregas y avances en software
El fabricante de Palo Alto logró un récord de entregas de vehículos en el trimestre: 480.126 unidades, un 25% más que en el segundo trimestre de 2025. «Logramos cifras récord de entregas de vehículos en el segundo trimestre, con un crecimiento continuo en nuevos mercados y un desempeño sólido en los mercados consolidados», señaló Tesla en una nota al mercado.
El software de conducción autónoma (FSD) sigue ganando tracción, con un aumento del 56% en las suscripciones activas. En paralelo, el servicio de Robotaxi ya opera en siete grandes áreas metropolitanas de Estados Unidos, incluyendo una expansión reciente en Florida.
Energía, motor de diversificación
El negocio de energía también mostró fortaleza, con un despliegue de 13,5 GWh de almacenamiento, un crecimiento del 41% interanual. Las divisiones de servicios y energía contribuyeron de forma destacada al crecimiento de la cifra de negocio total.
La estrategia de Tesla pasa ahora por equilibrar el crecimiento en volumen con la recuperación de márgenes, en un contexto de fuerte competencia en el mercado global de vehículos eléctricos y crecientes inversiones en tecnologías de inteligencia artificial y conducción autónoma.
